La Buenos Aires de mis sueños (I)
Amo a Buenos Aires. Con locura. Un amor tóxico. Un amor sincero. Me gusta caminarla, me gustan sus galerías comerciales semiabandonadas; esos locales que siguen abiertos aunque nadie debe haber entrado a hacer una compra desde los años setenta; esos pasajes que van a ningún lado; el relente a cine de acción y ruidos de juegos electromécanicos que aún se siente en la calle Lavalle; la paz despectiva del Barrio Inglés; el aroma a restorán español que inunda a Balvanera; el refugio de los bosques de Palermo; los recuerdos de mi pasado y el de Borges mezclados en Recoleta... ¿Ya dije que amo a Buenos Aires? Pero no vine a hablarles de la Buenos Aires real. Esa ya tiene exégetas mucho más duchos que quien escribe. Vengo a hablarles de la Buenos Aires que puebla mis sueños. Soy de soñar mucho. Dicen que todos soñamos, solo que algunos lo recuerdan más que otros. En ese caso, recuerdo mucho mis sueños sobre Buenos Aires. Una característica que tienen es que en mis su...